La ideología como estandarte corporativo
La enorme agresividad de las leyes de libre mercado ante tantos productos similares, ofertas parecidas de empresas, y compañías ofreciendo servicios completamente iguales, sólo diferenciados por matices emocionales, hace que no sea nada fácil escoger o definirse en consumir o adquirir un producto o servicio determinado. De hecho, la infidelidad en el consumo cada día es mayor y las marcas tienen que buscar nuevas fórmulas de diferenciación para destacar entre sus compradores, ahora, todos potenciales. Nuestra sociedad de consumo ha empezado ya su carrera creciente de exigencia hacia las marcas, empresas, corporaciones y organizaciones, que definan claramente su dimensión emocional: su personalidad, sus pensamientos, sus razonamientos. Necesitamos que muestren su alma, su fondo ideológico, su posicionamiento sobre los temas que nos preocupan a los consumidores. Hoy, necesito saber si la cadena de hipermercados a la que acudo a comprar respeta los mismos valores yo. Si la marca de zapatillas que me gusta vive la sostenibilidad como a mi me gusta (o me gustaría que fuese, incluso). Si la cadena hotelera a la que pasaré unos días de descanso no infringe ninguna ley de costas, amenazando al entorno donde se encuentra. O si la tienda de electrónica, con grandes ofertas, respeta por igual a sus trabajadores y trabajadoras.
Després de 12 anys, avui m,he donat de baixa d,Amnistia Internacional. No puc entendre la falta de compromís d,AI amb el dret a decidir.
— Xavier Valls (@XavierVallsSilv) July 17, 2014
Charts: Which airline is most fuel efficient? http://t.co/8EBOE6HMid — Mother Jones (@MotherJones) October 8, 2013
67% of respondents say they prefer to work for a socially responsible company. http://t.co/36trp8XATf
— Soraya Darabi (@sorayadarabi) Mayo 14, 2015
-
Francesc Grau
francescgrau[at]gmail[dot]com
Comentarios