Sin duda, la base de empleados de una gran compañía posee uno de los mayores poderes de prescripción de los productos y servicios que su compañía comercializa. Su credibilidad se basa, por un lado, en el conocimiento del producto o servicio, la satisfacción de pertenencia en la compañía por la que trabaja, y especialmente en su propia reputación como individuo. Pone por delante su persona como aval de sus palabras, y eso, realmente, no tiene precio para una marca.
Imagina que este esfuerzo de prescripción de los productos/servicios lo hace un/a empleado/a en sus redes sociales, para todos sus followers, quienes confían en el/la. De acuerdo. Imagina que lo hacen 100. Imagina que lo hacen 1,000. Imagina que lo hacen 10,000. ¿Cuánto alcance con mensajes creíbles puede tener esta compañía a través de la base de empleados, sin invertir ni un €uro en promoción externa?
Bien, pues esto es lo que plantea este artículo escrito con ejemplos reales de empleadas promocionando productos en su canal de TikTok, y su compañía permanece ajena a esta 'fuerza natural'.
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